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¿Estás entre en Maitencillo, Cachagua, Zapallar o Papudo y no sabes dónde ir a escalar?

REU exploró, junto a la embajadora Conti Orellana, varios puntos del litoral donde puedes disfrutar de un boulder en plenas vacaciones o fin de semana de escape. Antes de empezar tenemos que advertir que las rocas que están en sectores cercanos al mar suelen ser más afiladas y rugosas. 

SALINAS

Foto 1 y 2; Conti Orellana escalando en Salinas

A pasos del mar y la arena, en Salinas de Puyally entre Papudo y La Ligua se encuentra este escondido lugar. El acceso puede ser por la Ruta 5 Norte (a menos que se venga desde Papudo),a unos 150 kilómetros de Santiago. Después de un desvío en la entrada norte de La Ligua, hay que tomar dirección a Papudo y casi entrando, a unos 50 metros de la salida de la carretera, a la derecha se encuentra un camino estrecho, pavimentado sólo hasta la caleta donde la comunidad cuenta con un estacionamiento pagado. Puedes dejar tu auto ahí con seguridad, ya que para llegar tienes que caminar hasta la zona de los pozones donde se encuentran bloques de granitos. Su acceso no es fácil y en auto sólo se puede entrar con autorización de algún propietario ya que los bloques se encuentran en un zona residencial privada. A pesar de su dificultad de ingreso, estos boulders de granos valen la pena. No hay muchos, pero tienen dificultades variadas y los que hay vale la pena disfrutarlos. Además de estos boulders, al lado están unos pozones increíbles y totalmente “vírgenes". Ahí aparte de disfrutar del sol y hacer deporte, te puedes bañar con una temperatura agradable, porque el mar llena con sus aguas saladas los pozones naturales que se forman en la zona. ¿La idea? refrescarse y seguir escalando.

CAMINO PUNTA PITE

Foto Isla Seca (Conti polera rosada) Isla Seca2 (Sebastián Rojas escalando, Conti apoyo)

Yendo hacia el sur, camino a Punta Pite para llegar a uno de los boulders del camino hacia Cachagua, se encuentra un bloque, que para llegar hay que caminar desde la playa de Zapallar, en dirección sur, pasar el Chiringuito(restorán) por el camino peatonal que bordea la costa. Se llega a una isla que hay que recorrer hasta toparse con el mar para encontrarse con miles de bloques. El sector se  llama Isla Seca, es una península de rocas chica, donde se pueden encontrar múltiples opciones. Pero para la mayoría los mejores están a 20 minutos a pie al norte de esta isla, al finalizar el camino. El acceso no es fácil por lo que te advertimos que hay que caminar sí o sí por las rocas para llegar a ellos. Son muy lindos y las rocas permiten que tengan diferentes obstáculos siendo muy diferentes unos con otros. Hay senderos que bajan por el sector de Isla Seca, aunque haya que caminar un poco más, son los permitidos para bajar al lugar sin problemas.

ZAPALLAR

Foto Zapallar; Conti con Seba Rojas

Ya en Zapallar, pasando la Copec y bajando hasta la playa chica, te encuentras con la clásica pequeña bahía y cerros que aíslan del viento a Zapallar haciéndose dueña de un microclima famoso, un paisaje de árboles milenarios, antiguas casas de veraneo y jardines dignos de cualquier palacio europeo. Con este maravilloso alrededor, dejas tu auto estacionado en los estacionamientos pagados de la misma playa, o si vas caminando tienes que ir por el camino de piedra que bordea la playa hasta llegar a ésta. Hay que aclarar que es muy lamentable el estado en que se encuentran tanto las paredes de la playa como los bloques. Dejando en manifiesto la poca cultura, educación y respeto a la naturaleza que tenemos hacia nuestro propio medio ambiente, se pueden apreciar graffitis y rayados al paisaje del lugar sin valorar lo que se nos entrega. Rayados y todo, no dejan de ser espectaculares para aprender y motivarse en la escalada, o solamente ir a practicar. La caminata es de cinco a siete minutos aproximadamente y hay que caminar hasta ver unos bloques a mano izquierda al borde del mar, si encontraste ese lugar es justo donde te estábamos llevando.

Ahora bien, si vas a cualquier lugar para escalar cercano al mar, no olvides que escalar con marejada puede ser muy peligroso ya que las olas grandes pueden traerte problemas si ya estás en acción. Siempre llevar, ojalá, más de un crash pad. Ir acompañado de alguien que conozca el lugar. Limpiar la arena que tenga la roca antes de escalar ya que por su cercanía le llega un rocío de ésta arena. Contar con agarres fuertes, ya que los débiles podrían quebrarse y por último entrar a los spots sólo por los accesos establecidos, aunque haya que caminar más, para no tener problemas con propietarios ni autoridades de los lugares.

Si quieres encontrar nuevos lugares puedes disfrutar del recorrido del sendero de piedra junto al mar que une Cachagua con Zapallar, llegando casi hasta el cementerio.  Muy pronto este camino permitirá llegar a pie hasta Maitencillo siendo una buena opción para ver nuevos lugares y ponerse a escalar.

Cualquiera de estos panoramas, te invitan a salir de la casa para explorar del verano y sus condiciones climáticas que nos permiten disfrutar de la vida outdoor.

** Si sabes de algún lugar para escalar por el sector, pasa el dato!!!

Les presentamos a nuestra nueva deportista que se une a REU. Se trata de Constanza Orellana, la Conti, como todo el mundo le dice, tiene 23 años y su pasión es la montaña. Es profesora de Educación Física y Entrenadora de Atletismo, pero lo que más le gusta y se destaca es en la escalada. Todo su tiempo libre lo dedica a estar conectada con la naturaleza, hacer trekking, descubrir nuevos bloques y paredes en cada rincón donde va. Para complementar su entrenamiento realiza yoga para la flexibilidad y slackline para el equilibrio. Su alimentación es muy sana porque sabe que a la hora de escalar hay que estar lo más liviana posible. Siempre esta en constante búsqueda de nuevas aventuras y de subir de nivel y perfeccionarse. Sus proyectos en el corto plazo son recorrer el sur de Chile, y en el largo viajar por el mundo buscando nuevos lugares. 

"Para mí la escalada y la montaña más que un deporte y lugar, son un estilo de vida. Estoy muy agradecida de estar con REU, su apoyo me va a ayudar a seguir creciendo como deportista pero lo más importante como persona", comenta Constanza. 
¡Bienvenida!
 

Dominga Rebori (26) es una gran apasionada de la vida fuera de la ciudad, es por esto que su vida gira en torno a sus grandes amores, la montaña y el mar. De profesión maquilladora, de naturaleza esquiadora, esta sirena de Maui and Sons nos cuenta qué será de su 2015. Nos contó que siempre usa su mochilita Fjall Raven “para mis viajes, paseos y en la ciudad. Es muy cómoda, práctica y combina con todos los estilos”.

Tuviste un año 2014 lleno de viajes y experiencias inolvidables. ¿Cuáles fueron los mejores destinos?

Sí, fue un año muy viajado, estoy muy agradecida de eso.

Creo que todos los destinos fueron mágicos e inolvidables, con distintos propósitos. Me fui al otro lado del mundo, Indonesia y Tailandia, donde las culturas son muy diferentes y es muy lindo vivirlas. Donde más estuve fue en Bali, un lugar con una energía muy poderosa que te hace sentir vivo, pleno y feliz pero a la vez estar en un contínuo aprendizaje.

Otro de los viajes que hice fue navegar y cruzar el Caribe desde Jamaica a Colombia. fue un lindo viaje, pero duro a la vez, con malas condiciones, viento en contra. Navegamos 5 días mar adentro, para llegar a nuestro destino final. Buceé mucho en el Caribe encontrándome con otro mundo en el fondo del mar.

Tu vida es la montaña, ¿desde cuándo esquías? ¿Qué te hace sentir estar allá arriba?

Esquío desde los cuatro años, competí hasta los 15. Mis papás se conocieron cuando eran instructores y siempre siguieron manteniendo la vida de montaña. A las dos semanas de nacida me llevaron a La Parva y no me bajaron hasta los dos meses.

Estar arriba me hace sentir llena, limpia, apasionada y agradecida.

También pasas navegando ¿Qué sientes en alta mar?

En alta mar los primeros días son difíciles pero, mágicos, después uno entra en un trance. Navegar mar adentro para mí es meditativo, me hace meditar y reflexionar, es un momento en el que me conecto conmigo misma. ¡Lo más lindo son las noches!

¿Qué se viene para el 2015? ¿Dónde te vamos a encontrar practicando tus deportes favoritos?

¡¡Lo primero Navegar!! Todavía no hemos decidido el destino, también quiero  buscar olas para hacer bodyboard, que es un deporte en el que recién me estoy metiendo. Tengo ganas de recorrer los centros de esquí de Chile, para aprovechar bien la temporada, porque tenemos la suerte de ser un país en que siempre queda algo de nieve en algún lado.

De REU, ¿Qué es lo que más te gustó?

Me encanta que sea una página web que ofrece muchas marcas y productos deportivos en un sólo lugar, los métodos de pago son cómodos y que hagan despacho a todo Chile es práctico para quienes no pueden venir a Santiago. Pero lo que más me gusta es que están al tanto de todas las cosas que pasan en los deportes, suben constantemente noticias y dan datos e ideas para hacer cosas nuevas y entretenidas.

Dominga con su polerón REU

Dominga con su Mochila Kanken de Fjall Raven, disponible en nuestra tienda online

Ubicada a aproximadamente 50km al este de Talca, el poblado de Vilches es la entrada a una de las más bonitas reservas de la VII región: Altos de Lircay. Aunque es un atractivo turístico por sí misma, decidimos aprovechar el fin de semana largo para avistar no sólo esta reserva, sino también su vecina: la reserva nacional Radal Siete Tazas. En una travesía de aproximadamente 40 km que consideró tres días, pudimos apreciar impresionantes paisajes que incluyeron tupidos bosques sureños, ríos congelados, una cascada y espectaculares vistas de montaña. 

Somos  Francisco Escobar (@ikoescobar) y Diego Kaulen (@eldiegok) y formamos parte de AndesTrailing. Nos gusta hacer paseos outdoor en las cercanías (o no tanto) de Santiago, panoramas que se puedan realizar en un fin de semana y que sean compatibles con una jornada laboral full-time. Serán paseos asequibles a cualquiera con la motivación y ganas de conocer los Andes Chilenos de una manera entretenida. En esta ocasión te presentamos un tremendo paseo realizable en un fin de semana largo de tres días.

¡Se avecina un fin de semana largo! Nos habían comentado sobre una preciosa travesía en la VII región, que atravesaba las reservas nacionales de Altos de Lircay y de Radal Siete Tazas. La posibilidad de avistar dos valles contiguos (uno del río Lircay, el otro del río Radal) cruzando un pequeño cordón montañoso en tres días sonaba espectacular. Además, por la época en la que nos encontrábamos (principios de Noviembre), nos asegurábamos cursos de agua disponible, nieve en los puntos más altos de la travesía y temperaturas agradables para caminar. Era el momento perfecto. 

Comenzó la tarea, una búsqueda en Google de la ruta, seguido de algunos llamados telefónicos y ya teníamos armado un grupo de once personas que nos acompañaba. Estaba decidido: realizaríamos esta travesía para conocer un poco de la cordillera de la séptima región de nuestro país.  El jueves por la noche dejamos Santiago para hacer una primera parada en un campo cercano a Requinoa para acumular energías para la temprana levantada del día siguiente. El viernes (día feriado) partimos hacia el poblado de Vilches para empezar la travesía. 

DÍA 1

La caminata del primer día comenzó al medio día cargada de barritas de cereal, ollas, ropa, carpas, sacos, y lo más importante: ganas de conocer un nuevo lugar mágico de Chile. 

Figura 1: Ruta utilizada del GPS (http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3630520)

La mayor parte de este día transcurrió en medio de frondosos bosques nativos de la zona. Caminamos alrededor de 4hrs hasta llegar a una zona de campamento. Aquí se encontraba una gran cantidad de gente acampando a los pies de una plataforma en altura denominada “El enladrillado”. Los lugareños de Vilches dicen que en este lugar aterrizan OVNIs.

No tuvimos la oportunidad de subir a ver este lugar y menos de ver OVNIs, dado que necesitábamos avanzar más ese día hacia nuestro objetivo y acortar distancias para el segundo día, que sabíamos se venía demoledor. Sin embargo, sí pudimos disfrutar de una agradable caminata bajo un acogedor bosque nativo que se imponía sobre nosotros y de conversar con simpáticos aventureros que se cruzaban con nosotros.

Figura 2: Bosques nativos entregando sombras en el primer día de caminata

Dejamos el marcado sendero de la reserva para enfilar hacia el norte. Nos dirigimos directamente hacia la reserva Radal Siete Tazas a la que llegaríamos el siguiente día en la tarde. Caminamos un par de horas más, acercándonos al cordón que divide los valles, por un sendero poco claro y que se perdía de vez en cuando. Ya a las seis de la tarde comenzamos a buscar un lugar para acampar, que fuera lo suficientemente plano y extenso para que cupieran todas las carpas, y que tuviera algún curso de agua cerca. No soplaba viento y el pronóstico del tiempo era positivo, por lo que no fue necesario buscar un lugar demasiado protegido.

Encontramos un lugar que no sale en los mapas y que muchas veces no se debería elegir: la cima de una pequeña loma sin señas de haber sido utilizada antes como campamento. Acá teníamos vista hacia el comienzo del recorrido del día siguiente por lo que pudimos organizarnos bien y para deleite nuestro, no se veía ningún indicio de presencia humana en 360°.  Mejor, imposible.

El hambre se hacía sentir, y con una contundente comida llenamos nuestros estómagos. Contemplamos el atardecer en este idílico lugar a sabiendas que éramos los únicos acampando en este terreno de nadie entre las dos reservas. Los cerros se fueron oscureciendo poco a poco y nosotros entrando a nuestras tiendas para reponer energías.  

Figura 3: Preparando comida en campamento con vista hacia el recorrido del segundo día

DÍA 2

La levantada el segundo día fue a las 5:00AM. Este día era el más duro según itinerario: debíamos cruzar el cordón montañoso que separaba las dos reservas, remontando un desnivel de alrededor de 800m. Tomamos desayuno, desarmamos campamento y, dejando todo igual que como lo habíamos encontrado, emprendimos la caminata. A medida que amanecía y ganábamos altura, la vegetación fue desapareciendo dando paso a la nieve y a algunos esteros congelados. En este punto, el sendero desapareció por completo en algunas ocasiones (estaba sepultado bajo la nieve), por lo que fue muy útil contar con un celular. Procuramos descargar la ruta antes de partir y, con ayuda del GPS incorporado, pudimos recorrer exitosamente la travesía.

La improvisación y la creatividad no estuvieron ajenas para buscar la ruta ideal; siempre es una herramienta indispensable cuando se tienen momentos donde el mapa no tiene cómo ayudarte, y esta vez no fallamos. Vistas impresionantes nos acompañaron mientras caminamos por el filo montañoso donde la vista del volcán Descabezado Grande y de ambos valles (del Lircay hacia el Sur, y del Radal hacia el Norte) nos hizo detenernos varias veces a tomar fotos y a apreciar el paisaje. 

Figura 4 y 5: En las alturas del cordón entre valles y vista hacia el Valle del Lircay 

Figura 6: La infaltable foto de grupo en el filo del cordón. Atrás se aprecia el bello Volcán Descabezado

Después de 5 horas de ascenso llegamos al punto más alto. Bajamos un poco hasta un lugar sin mucho viento y nos detuvimos a almorzar y a hidratarnos. Acá nos dimos un descanso y sin darnos cuenta, tuvimos uno de esos momentos que uno siempre recuerda: descansando en un filo con vista a todo un valle mezclado de vegetación, tierra, nieve y agua con cerros de extrañas formas y combinación de colores. La conversa nunca está de más, pero el silencio a veces es la mejor alternativa para disfrutar.

Figura 7: Vista hacia el Valle del Radal antes de comenzar el descenso

Despertando del descanso (para algunos literalmente) tuvimos un abrupto descenso por un acarreo bastante extenuante, aunque ayudados por una vista increíble. En esta parte la orientación fue muy fácil, ya que en todo el descenso se veía claramente el lugar a donde debíamos llegar: el camping a los pies del “Colmillo del Diablo”. Bajamos hasta llegar a la base del valle que nos acogió con un pequeño pero seductor bosque de Roble. Descansamos unos minutos y luego debimos cruzar el valle por completo para llegar al extremo norte y al fin encontrar campamento.

Figura 8: Abrupto acarreo con un precioso bosque de Roble esperándonos abajo en el Valle del Radal

Cuando ya las energías escaseaban y el reloj daba las 6PM, llegamos a 50m del campamento. La sorpresa fue ver que para llegar, ¡debíamos cruzar un río! El agua estaba muy helada pues provenía de deshielos, y para los más bajos el agua les llegaba hasta las caderas. Fue una sorpresa que le agregó una cuota de aventura a este segundo extenuante día y además se aprovecharon de lucir los más caballeros que ayudaron a las aventureras a cruzar. Cruzamos todos y luego levantamos campamento junto a mucha gente que había llegado aquí antes desde la RN Siete Tazas. Algunos fuimos a visitar una cascada que quedaba media hora remontando una colina en la que vimos la puesta de sol. Volvimos a encontrarnos con los que no habían subido para compartir una reponedora comida. Descorchamos una botella de vino que habíamos llevado y después de unas buenas conversaciones nos fuimos a dormir. 

Figura 9: Campamento a los pies del "Colmillo del Diablo"

DÍA TRES

El tercer día, si bien era suave en el aspecto físico, necesitó que algunos madrugáramos de manera de recuperar los autos que dejamos en Vilches. Después de caminar por 3hrs por un sendero muy marcado (ya en la RN Siete Tazas), llegamos a la entrada de la reserva, en donde debimos hacer dedo para bajar al poblado de Molina. Por suerte dos hombres de Puerto Montt nos llevaron bastante rápido. En Molina habíamos dejado un auto con el que fuimos a buscar los otros dos que dejamos a la entrada de Altos de Lircay quienes llegaron a las 10:20AM a la base. Era una opción seguir a los pozones en las siete tazas, pero por el cansancio decidimos dejarlo para otra aventura. Este último día fue un poco tedioso pues debimos recorrer muchos kilómetros en auto, pero valió completamente la pena.

En sólo tres días recorrimos casi 40km y avistamos hermosos paisajes cada uno invitándonos a volver y recorrer cosas nuevas. Terminamos la travesía con hambre, sed y agotamiento físico, pero con la cabeza pensando en una única cosa: ¿cuándo sería la siguiente salida?

Figura 10: Cascadas para aprovechar una puesta de sol y terminar el día

AndesTrailing: Diego Kaulen y Francisco Escobar 

 

Sin duda Puertecillo se ha convertido en el destino favorito no sólo de surfistas sino de personas amantes de la naturaleza y la vida al aire libre. Ubicada en la VI región, en el último tiempo ha surgido un boom turístico que no deja indiferente a nadie. Gracias a su buen clima, cercanía con Santiago y la posibilidad que ofrece de desconectarse del mundo y conectarse con la naturaleza es que, luego del loteo de la zona, surgió una organización colectiva sin fines de lucro compuesta por la Junta de Vecinos de Puertecillo, Sindicato de Pescadores, Club de Surf de Puertecillo, entre otras,  llamada "Puertecillo Playas Libres" que busca que no se bloquee el acceso que lleva a la punta, además de asegurar el bienestar de las familias, vecinos y turistas del lugar y que se intervenga bajo las regulaciones existentes y exigencias de las personas oriundas. 

Son muchos los que luchan día a día para lograr que se llegue a un acuerdo justo y conveniente para todos, entre ellos el surfista y reciente vencedor del "Maui Reñaca pro 2015" Guillermo Satt quien apoya la organización "PPL" y cree que: "Hay que respetar lo que quieren los locales. Puertecillo ha sido siempre un lugar tranquilo, donde todos conviven en armonía y compartimos los mismos intereses. No se puede negar el acceso, son muchos los pescadores que se quedarían sin trabajo y el encanto del lugar principalmente son sus olas, sin acceso lo perdería. Hay que respetar a quienes hemos surfiado toda la vida ahí, las playas son propiedad pública no hay que olvidarlo". 

Además del bloqueo para acceder a la punta, el camping sería desplazado y eventualmente eliminado, se terminaría con el trekking que hoy es posible realizar por el borde costero y con las tantas otras oportunidades que ofrece este deslumbrante lugar.  

 

 

Granola opcional, Agallas necesarias

Habla con cualquier montañista, mountain biker o trail runner, y te dirán que el trekking es el primo débil de estos deportes outdoor de aventuras. Un poco lento, con demasiada granola y sin mucha adrenalina.

Pero algunas de las aventuras más peligrosas del mundo implican solo poner un pie en frente del otro. Exposición, animales salvajes, guerrilleros y calor; Son algunas de las variables que pueden transformar un paseo por las montañas en un coqueteo con la muerte. Y mientras muchas personas completa estas rutas sin ningún rasguño, son lo suficientemente peligrosas como para que un pequeño error te deje seriamente herido o incluso muerto.

The Maze, Utah

La sección más remota del Canyonlands National Parks, recibe unos 2.000 visitantes al año, y no por que no valga la pena visitarlo. El laberinto de roca roja conocido como "the Maze" es difícil de alcanzar, es casi imposible de desplazarse por el y está lleno de barrancos sin salida. Siempre está presente el riesgo de desprendimiento de rocas (piensen en James Franco en 127 horas) o inundaciones mortales.

El gran peligro del lugar, que los guardabosques enfatizan a cualquier visitante, insistiendo en itinerarios detallados y buena comunicacion, ha mantentenido las fatalidades de la zona en cero, aunque había un doble suicidio en el verano de 2013. Las muertes y accidentes en el resto de Canyonlands, sin embarg, son una ocurrencia regular y muestran cuán mortal seria el laberinto si alguien pudiese llegar allí.

Monte Hua Shan, China

Los peregrinos han subido a los templos en las cinco torres del Monte Hua Shan durante siglos. Casi todas las subidas son traicioneras, con escaleras casi verticales y pocos asideros. Sin embargo, el camino de tablones hacia la montaña del sur es una historia diferente. Llamado el sendero más peligroso en el mundo, consiste en plataformas de madera atornilladas a la ladera de la montaña.

Los excursionistas deben ir enganchados a una cadena de hierro paralela a las placas, que se mueven a miles de metros por encima del suelo. Incluso llegar a ese camino es difícil e incluye una subida por una escalera de barras vertical. En un momento, los tablones desaparecen por completo y los excursionistas deben utilizar pequeños terrones tallados en la roca. No existen estadísticas oficiales de mortalidad, pero el rumor es que 100 personas  mueren al año en Hua Shan. Multiplique eso por siglos y puede ser el pico más mortal en el mundo.

Mist Trail, California

The 14.5-mile Mist Trail is one of the most popular routes up Yosemite National Park's Half Dome. Though up to 3,000 hikers escape the trail unscathed every day in the summer, there are a few tricky spots that could leave you seriously injured if you're unprepared. According to aYosemite hiking website, more than 60 people have died on Half Dome and the trail leading up to it.

Steel cables assist climbers on the last 400 feet of the ascent, but this final assault still poses a challenge. You need to be in excellent shape to make it up, and rainfall makes the cables extremely slippery. If there's any threat of lightning, the cables' exposed position becomes extremely dangerous. Five people have died on Half Dome in the past nine years alone, and most of those accidents happened when the rock was wet.

Via Ferrata, Italy and Austria

Europeans in the 15th century once scaled the Via Ferrata (Italian for “iron way”) with ladders, and the route was later used during World War I by specialized troops. Today, routes through the Dolomites are much more accessible thanks to new steel cables, ropes, wooden walkways, and suspension bridges. See the problem?

The routes and cables are well maintained, but your safety hinges on snapping a specialized carabiner setup (called a via ferrata set) to the anchors on the cable supports.

Then, you'll scale sheer faces and edge around tall ledges. Deaths have happened on routes of all difficulty levels under a variety of circumstances. In 2009, one British woman plunged to her death on an intermediate hike after slipping on snow and falling 600 feet. Another death in Austria happened because of a gear failure.

Maroon Bells South Ridge, Colorado

The Maroon Bells boast some of the most scenic hiking in the country, and many people complete the route safely every year—but it’s not to be taken for granted. The 12-mile round-trip hike to the summit of the South Ridge is fraught with loose rock fields, steep paths, gullies, and plenty of places to get lost. Oh yeah, and there’s the mercurial weather.

The trail is relatively easy until you get above 11,000 feet on its east slope. From there, the climb gets rougher the higher you get. The Maroon Bells got their deadly reputation after eight people died in five separate incidents, earning them the nickname “The Deadly Bells.” A U.S. Forest Service sign on the trail sums it up: “The beautiful Maroon Bells … have claimed many lives in the past few years. They are not extreme technical climbs, but they are unbelievably deceptive. The rock is down sloping, rotten, loose, and unstable. It kills without warning. The snowfields are treacherous, poorly consolidated, and no place for a novice climber. … Expert climbers who did not know the proper routes have died on these peaks.”

Rover's Run Trail, Alaska

Rover's Run, a leisurely trail in Anchorage's Far North Bicentennial Park, doesn't have any steep drop-offs, technical climbs, or extreme weather. Instead, it's a favorite spot for brown bears, which flock to the area in the summer when the nearby river is bursting with salmon. There have been so many bear encounters—including maulings—that city and park officials plan to divert the trail away from the creek this year.

Various signs warn of bear activity, and park authorities close the trail at times when the bruins are out en masse. And they're not the only dangerous animals afoot. Moose, known to charge intruders, are also frequently spotted in the area.

Mount Pinatubo, Philippines

People come from all over the world to hike up to Mount Pinatubo’s crater lake. But after 400 years of dormancy, this volcano suddenly erupted in 1991, killing 800 people. It erupted again in 1992, that time claiming 72 victims.

The Pinatubo eruption was the second largest of the century, ejecting at least 15 million tons of sulfur dioxide gas, which lowered temperatures on a global scale, temporarily accelerated depletion of the ozone layer, and brought lahars (showers of volcanic debris) raining down.

If you ignore the volcano’s tendency to blow up suddenly, the hike itself is relatively easy and takes anywhere from 50 minutes to two hours. If you take a dip in the crater lake, beware of floating into the middle, where there are strong currents.

El Caminito del Rey, Spain

In the El Chorro Gorge in Spain’s Malaga province, the Caminito del Rey (Little King’s Path) hangs 100 feet up on sheer cliffs. The two-mile concrete and steel path was built more than 100 years ago to serve workers on a local hydroelectric plant, but over time it has become a destination for adventure seekers, especially as sections of the pathway have crumbled. Officially closed to the public, hikers still play Fear Factor on the route, which requires spidering over 10-foot sections of missing trail. Even if the state finishes a reconstruction of the path, the Caminito will still stay on the list of top vertigo-inducing trails.

Kalalau, Hawaii

The Kalalau Trail along the Na Pali Coast is Hawaii at its best—isolated jungle, steep volcanic slopes, and a pristine undeveloped beach at the end. But the 22-mile round-trip hike through paradise can turn sour quickly. The path’s three major stream crossings can swell rapidly during a rain, and falling rock, especially around waterfalls, is always a concern. Crawler’s Ledge, three-quarters of the way through the trek, can turn into a dicey walk along its sheer ledge during the rain.

The trail has taken several lives and caused countless accidents, but the narrow path isn’t the biggest danger. More than 100 people have met their end while swimming on the trail’s remote beaches, and the transient community living on the shore can be rough. Two years ago, a drug addict threw a Japanese hiker off a cliff, setting off a four-month manhunt.

Huayna Picchu, Peru

The Inca Trail to Machu Picchu can be a tough trek, and it takes a few casualties each year. But the real danger begins when you follow the trail past the mythical city and up Huayna Picchu, aka the “Hike of Death.” The old Inca staircase is carved out of granite and climbs about 1,000 feet in less than a mile. Plus, the route is full of rotting, crumbling rock, slippery stones, and exposed corners. Many people tackle the route totally unprepared—we’re talking flip-flops and no water.

Clouds and mist make the journey more difficult, and in some sections hikers must cling to old steel cables. Going up is the easy part. Coming down the steep slope often paralyzes travelers with fear. But it’s worth the pain—the view from Huayna Picchu on a sunny day is the best bird’s-eye view of Machu Picchu below.

 

 

 

Este es el trailer de la ultima creación de Red Bull, The Unrideables: Alaska Range, que mezcla la increible experiencia de el eski de alta montaña con paracaidismo…para sumarlo a la lista de videos que hay que ver.

Quito. En esta semana ocurre un quiebre en nuestro viaje. El término de una forma de viaje y el comienzo de una nueva aventura, pero nunca perdiendo el rumbo y el sentido de nuestro viajar. Nuestra tercera integrante, movilización y casa, no da para seguir. Llegando a Quito nuestra camioneta sufrió su tercer y último calentón. Con el radiador bueno, ahora lo que perdió agua fue el mismo motor, haciendo que explotara el turbo y ocasionara una nueva pana, sin tener nada que hacer. Ya lo teníamos claro, al próximo calentón el motor no iba a dar más y tendríamos que abandonar nuestra nave. Fueron 9200 kilómetros recorridos, desde Santiago de Chile a Quito de Ecuador, pasando por Bolivia y todo Perú. Increíbles experiencias recorridas en este camino, aprovechando lo que es viajar por la ruta y las comodidades que nuestra casa nos trajo.

Hablando de la ciudad en que ocurre del accidente, justo el hermano chico del Rusio tenía amigos de Quito que nos querían recibir. Nicolás Arízaga, junto a sus padres Eduardo y Marta, nos invitaron a pasar a su casa justo al norte de Quito, en un lugar llamado Puembo, mientras arreglábamos el tema del auto y las cosas de adentro de él, para continuar el viaje mochileando.

El mismo día que llegamos Nico nos tenía un asado con carne (cosa que echábamos mucho de menos), en la casa de Adrián, por la celebración de cumpleaños de su polola. Un carrete con piscina, fútbol, parrilla y, lo más importante, con gente muy buena onda que conocimos y compartimos un muy buen día.

Nos quedamos en la casa de Nico, en donde conocimos a sus papás que nos hicieron pasar muy buenos momentos haciéndonos sentir en un hogar muy cómodos. Aprendimos con ellos mucho de historia del país y del momento político que viven en Ecuador.

En Quito fue una semana de descanso del viaje, en donde tuvimos que movernos para vender el auto averiado y ver que hacíamos con todas las cosas que teníamos adentro para hacer las mochilas y partir nuestra nueva forma de viajar.

Además aprovechamos de conocer Quito junto a Nico que nos sacó a pasear. Conocimos el centro histórico de Quito, que es patrimonio de la humanidad. Bonito e interesante de conocer. También hicimos un paseo por un sendero ecológico que bordea una gigantesca quebrada, llegando hasta abajo que hay un río que pasa por paisajes con mucha vegetación. Nos impresiona que hasta las ciudades más grande de Ecuador estén rodeadas por mucha vegetación y naturaleza.

Por otro lado, conocimos mucho la vida nocturna de Quito, ya que Nico es un gran conocedor de este tema, y así carreteamos y conocimos a todos sus amigos, que nos incluyeron en sus panoramas. Muy buenos amigos nos hicimos, que los recibiremos con los brazos muy abiertos si es que alguna vez pasan por Chile, y de los cuales nos llevamos grandes recuerdos.

Ya nos despedimos de nuestros grandes y nuevos amigos de Quito, y teniendo el auto vendido y con la mochila hecha partiremos a la costa norte del Ecuador para luego llegar a nuestro próximo país destino: Colombia. Le mandamos un abrazo grande a Nico para darle de nuevo las gracias por la hospitalidad y la amistad.

Desde aquí parte una nueva aventura siguiendo nuestro camino. Hasta aquí queda el blog, pero nuestro viaje sigue. Ojalá les halla gustado las fotos y los relatos a los lectores, y a los viajeros y amigos que hemos conocido y nos han seguido por aquí. Ojalá nos veamos en algún lugar de Latinoamérica.

Nos despedimos de los lectores. Vamos a seguir subiendo fotos para que sigan viendo lugares increíbles de nuestro continente.