Región de Los Lagos: Viviendo la experiencia de reactivación del turismo local

Región de Los Lagos: Viviendo la experiencia de reactivación del turismo local

En Límite Sur no solo somos fanáticos y expertos en productos outdoor, sino que también disfrutamos conociendo en terreno los grandes proyectos que se desarrollan en nuestro país para activar el turismo de manera de sustentable, sostenible y respetando el medioambiente. “Vivir para descubrir” es nuestro lema. Haciéndonos cargo de ello, el equipo comenzó a recorrer diferentes ciudades, de las cuales les iremos contando todo en nuestro blog.

Cuando hablamos de la región de Los Lagos, muchos sabemos que se trata de la región que alberga las provincias de Chiloé, Llanquihue, Osorno y Palena. Los destinos más tradicionales son Puerto Varas, Frutillar, la isla de Chiloé y el volcán Osorno. Y, además, es una región reconocida por su belleza y por las aventuras que tiene por recorrer.

Durante la última semana de octubre, Agustín Vial (B2B Sales Manager) y Matías Nahuelquín (Jefe de Plataformas y Marketplace) tuvieron la oportunidad de conocer de cerca diferentes lugares de la región. Gracias a Yeti Campers, pudieron no solo recorrer la región, sino también vivirla y disfrutarla arriba de una camper completamente equipada.

Día uno: Reconocimiento

“Llegamos a Puerto Varas y ese día lo dedicamos principalmente a conocer las tiendas que venden nuestros productos, conversar con sus dueños y/o vendedores y saber más de cómo se mueven los productos outdoor en Puerto Varas”, dice Agustín.

Si bien, fue un día más de trabajo, al terminar la jornada pudieron conocer la camper de Yeti Campers que los alojaría los próximos días y partieron a recorrer el Lago Llanquihue.

Día dos: Dormir en “mitad de la nada”.

“La camper era exquisita. Contaba con capacidad de hasta cuatro personas, pero nosotros éramos solo dos. Tenía todos los implementos necesarios para vivir en cualquier parte que nos pillara la noche. Tenía camas, cocinilla, agua… de todo”, reconocen.

La segunda jornada comenzó la aventura. Recorrieron el lago Llanquihue, donde pasaron a conocer el hotel Awa y pudieron conocer sus instalaciones, donde encontraron la esencia de la zona en un hotel de lujo. Una vez terminada la visita partieron rumbo al sector de Las Cascadas, en la orilla del lago, a los pies del volcán Osorno. Estacionaron la camper en la playa –con permiso de Carabineros- y pasaron la noche ahí. “Pudimos probar productos y vivimos la experiencia de estar en una camper en la ‘mitad de la nada’”.

Día tres: Las Cascadas y el humedal

Al tercer día, Agustín y Matías despertaron en el sector de Las Cascadas. Es un lugar que cuenta con 700 habitantes y que se ubica en la ribera del lago, en la falda del volcán Osorno. Su nombre lo lleva porque, camino al volcán, se pueden ver varias cascadas con aguas que se derriten de la nieve del volcán, alcanzando la más grande de ellas casi 50 metros de altura.

Para acceder a esa cascada, se hace a través de una caminata de 20 a 30 minutos. “Fue un trekking súper amigable, todo estaba muy bien demarcado, el sector está súper bien mantenido y se nota que es un lugar muy turístico”, cuentan. Al llegar a la cascada, lo que más asombra son los potentes sonidos amplificados por las paredes de roca y también que se puede ver otras caídas de agua que parecen brotar de la misma roca.

Terminando ese trekking, partieron a Llanquihue, ubicado al otro lado del lago para reunirse con el equipo de Legado Chile y participar de la inauguración del humedal Baquedano y todo el trabajo que se ha hecho para convertirlo en un “laboratorio abierto”.

Con el fin de potenciar la valorización y el aprendizaje en torno a la biodiversidad local, es que este “laboratorio abierto” cuenta con estaciones interactivas y con una plataforma que facilita la exploración sensorial del espacio.

Este proyecto, ejecutado por Legado Chile, tiene por objetivo que sirva como un complemento al aprendizaje que los escolares de la comunidad reciben en sus establecimientos educacionales. “La idea es que el humedal sea accesible para la gente que vive en el sector y que a la vez pueda enseñar sobre biodiversidad, sobre las aves que llegan ahí y en el fondo acercar la ciencia a la gente que visita el lugar”.

Dentro de las cosas que se puede experimentar está el uso de microscopios, con los cuales se pueden ver las partículas de plástico que se deshacen de la basura que la gente tira y todo el daño que generan en el humedal.

Día cuatro: Conociendo al Martín Pescador

Al siguiente día, Agustín y Matías fueron invitados a un tour organizado por Birds Chile al Monumento Natural Lahuen Ñadi. Se trata de un parque creado en el año 2000, donde a través de su sendero se puede observar una gran vegetación que destaca por la presencia de alerces.

“En un trekking que dura una hora, nosotros estuvimos tres o cuatro, porque pudimos detenernos y conocer en detalle la vegetación de un bosque joven de alerces. Nos mostraron la vida que hay, conseguimos ver algunas aves como el chucao; aprendimos de hongos, musgos, árboles y de toda la vida del bosque en general”, cuentan.

Luego, también con ellos, partieron a Puerto Montt, a la desembocadura del río Chamiza a ver las aves del sector. “Nos pasaron anteojos largavista con los que pudimos avistar una pareja de martines pescadores y conocer cómo hacen su vida en el río” (aves típicas del sector, conocidas por su singular apariencia de colores y sus fuertes cantos).

Para terminar el día, volvimos a Puerto Varas y alojamos en el camping Playa Hermosa, uno de los pocos que nos dejaban entrar con nuestra camper.

Día cinco: Bosque milenario

El último día de viaje comenzó muy temprano de visita en el Parque Nacional Alerce Andino. Un lugar con una superficie de casi 40.000 hectáreas, ubicado en las comunas de Puerto Montt y Cochamó, conocido por sus alerces milenarios.

“Hicimos dos trekkings: Los Ulmos y el Alerce Milenario. En este último vimos un alerce gigante, de unos 30 o 40 metros de altura y de al menos 10 metros de ancho. Son senderos muy bien hechos, con infraestructura muy bien cuidada para cualquier visitante”, cuentan Agustín y Matías.

Si bien, en esta visita no pudieron conocer todo el parque, esto se debe a que justamente se está terminando de arreglar para recibir a toda la gente que llega en el verano a visitarlo.

“Puerto Varas es una ciudad bien turística. Así como todos sus alrededores. Hay muchos lugares para visitar, hay tiendas con ropa y productos para estas aventuras, está todo muy pensado y muy preparado para recibir el turismo”.

Conoce a continuación alguno de los productos que utilizaron en el viaje:

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